Aceite de coco virgen. Se extrae de la pulpa del coco fresco por prensado en frío, obteniendo un aceite de primera calidad que conserva intactas sus propiedades, sabor y aroma.
Su punto de fusión se encuentra entre los 22º a 24º C. Por debajo de esa temperatura se encontrará en estado sólido y por encima comenzará a volverse líquido.