La harina de lino (o linaza) es un superalimento muy versátil en la cocina gracias a sus propiedades nutricionales, especialmente su alto contenido de fibra y omega-3.
Usos: Sustituto del huevo: Mezclá 1 cucharada de harina de lino con 3 cucharadas de agua, dejá reposar 15 minutos hasta que espese y usalo para ligar masas.
Desayunos: Agregá una cucharada directa en yogures, licuados, boles de avena o porridge para sumar fibra.
Panadería y repostería: Reemplazá hasta un 15-20% de la harina común en recetas de panes, budines, galletitas o muffins para aportar un toque rústico y nutritivo.
Espesante natural: Sumala a sopas, salsas, guisos o cremas en los últimos minutos de cocción para darles más consistencia.
Rebozados: Mezclá la harina de lino con pan rallado, avena o semillas de sésamo para empanar milanesas, pollo o verduras.